Saltar al contenido
UD Las Palmas, Ser Amarillo, noticias, fichajes, plantilla, foro

Reino Unido se rinde ante la UD Las Palmas

Reino Unido se rinde ante la UD Las Palmas

Reino Unido se rinde ante la UD Las Palmas, el periódico  the Guardian .El titular del periódico ingles : 

En Las Palmas, Quique Setién ha demostrado que el fútbol es diversión y así quedó demostrado en su último empate 3 a 3 ante el Celta de Vigo.

Fotógrafo: Ángel Medina G./EPA
Fotógrafo: Ángel Medina G./EPA

Quique Setién se catalogó a sí mismo como un Rolling Stone, aunque no dijo cuál. Seguramente Keef. Un recadero de 14 años que estudiaba en un colegio farmacéutico; un jugador internacional de fútbol playa y también en el fútbol convencional, que podía ser visto en algún lugar del banquillo español en el Mundial de México 86.

En su día confesó que se habría cortado el dedo meñique por jugar bajo las órdenes de Johan Cruyff, reconoció que Juan Carlos Valerón le hizo llorar, imploró a Leo Messi para que nunca se retirase, buscó desesperadamente a Luka Modric para decirle lo mucho que le gustaba su fútbol y declaró que los jugadores con regate estaban convirtiéndose en una especie en peligro de extinción

Un fanático del ajedrez que decía que en ocasiones lo que pasaba sobre el tablero era más entretenido que lo que pasaba sobre el terreno de juego. Por lo que decidió hacer algo al respecto.

Setién es un hombre de palabra: «será un partido entretenido, quizá uno de los mejores del fin de semana», decía en la mañana del sábado, convirtiéndolo en realidad el domingo.

No fue simplemente uno de los mejores del fin de semana, sino uno de los mejores de la temporada. Un perfecto y alocado empate a tres en Gran Canaria entre su Unión Deportiva Las Palmas y el Celta de Vigo de Eduardo Berizzo.

 

Reino Unido se rinde ante la UD Las Palmas

 

Un festival de goles y un recordatorio de algo que suele ser fácilmente olvidable: que el fútbol es divertido y que lejos de solamente mirar a la clasificación y a los objetivos, hay gloria en cada partido; entretenimiento, alegría, recuerdos. Todos los partidos significan algo, incluso cuando se les pone la etiqueta de intrascendentes.

Desde el principio sabíamos que iba a ser un buen partido. En los inicios, Setién reconocía que le faltaba ambición, que nunca soñó con ser entrenador y que su recelo venía porque muchos entrenadores parecían achacar una falta de descaro, de nervio.

Sin embargo, tras dirigir a equipos como Racing de Santander, Poli Ejido, Guinea Ecuatorial, Logroñés y Lugo, al que ascendió; por fin consiguió hacerse entrenador de primera (recién cumplidos los 57).

De primeras, la pregunta que se nos venía a la cabeza era: ¿por qué? Destituir a Paco Herrera, el hombre que trajo de vuelta a Las Palmas a primera tras trece años en el pozo de segunda, no parecía justo.

Sí, estaban penúltimos en la clasificación, pero no parecía que pudiesen alcanzar mucho más que eso. O al menos eso pensábamos. Pese a todo esto, en poco tiempo surgió una nueva pregunta que no iba dirigida a la directiva sino al propio entrenador: Quique, ¿dónde has estado toda nuestra vida?

En agosto de 2015 estaban en puestos de descenso, situación de la que consiguieron salir para salvarse con comodidad.

 

Reino Unido se rinde ante la UD Las Palmas

 

Un año después, por esas mismas fechas, estaban en lo más alto de la clasificación por primera vez en 38 años. Solo duró una semana, sí, pero aun así Las Palmas estaba en lo más alto de LaLiga.

Y no era solo su posición, era su juego. Fue fugaz, cierto, pero no fue de chiripa; se venía cocinando. En verano Las Palmas se hizo con los servicios de Kevin Prince Boateng. Setién admitió que su fichaje fue de lo más inesperado. «¿Por qué Las Palmas?» Le preguntaron a Boateng. «¿Por qué no?» Respondió.

Por lo que parece había hablado con su compañero en la selección de Ghana, Wakaso Mubarak, jugador de Las Palmas la pasada campaña. Wakaso le contó que Setién era especial, un entrenador al que le gustaba jugar. Eso le convenció.

Fotógrafo: Jose Jordan/AFP/Getty Images
Fotógrafo: Jose Jordan/AFP/Getty Images

Como un hombre purista y predicador, en Las Palmas Setién ha encontrado su tipo de club y su tipo de lugar: «es el tipo de sitio en el que me entienden y eso no es nada fácil».

El cliché dice que las Canarias (de calor seco y repleta de playas) es el Brasil de España. Un lugar donde el fútbol va más sobre fantasía y elegancia que sobre potencia física. Además, ver a Las Palmas es como ver jugar a Brasil.

Ud Las Palmas Líder de Primera División

 

Pero cuando Brasil era buena. La pelota es casi siempre suya y su fútbol normalmente es de lo más divertido. Esta temporada comenzó como una continuación de la pasada. Le endosaron cuatro al Valencia y cinco al Granada y cuando llegaron al Sánchez Pizjuán en la jornada tres, su bandera ondeaba en la primera posición.

Sin embargo, al día siguiente la bandera dejó de ondear en esa posición y no se la volvió a ver tan arriba. Perdieron 2-1 ante el Sevilla y vencieron al Málaga 1-0 una semana después. Desde entonces Las Palmas no ha vuelto a ganar un partido. Han pasado ya seis semanas.

El día en el que perdieron el liderato, donde nadie pensaba que se mantendrían, le preguntaron a Setién: «¿y ahora qué?» A lo que respondió: «nuestro objetivo principal es la salvación y cuando lo consigamos ya veremos si podemos alcanzar algo más, sobre todo si conseguimos esa permanencia para poder jugar buenos partidos y hacer que nuestros aficionados disfruten».

Y lo han hecho. Incluso sin ganar ha valido la pena verles. Tuvieron empates a dos frente a Osasuna y Real Madrid.

Si tuvieron fortuna entonces, contra el Sevilla la perdieron. Estuvieron superlativos durante una hora, pero perdieron con un gol en el minuto 89’, de cuestionable penalti, y con otro en el 94’. Ante el Villarreal la semana pasada consiguieron marcar el gol de más bella factura que jamás podrías imaginar.

18 Pases seguidos de la Ud Las palmas

Dieciocho pases de una punta del campo a la otra, acabando la jugada con un buen pase picado, una increíble asistencia de tacón y un incluso mejor remate de volea de Prince levantándose metro y medio del suelo para mandarla al fondo de las mallas.

Todo esto para perder por un gol en el 92’, solo habiendo encajado antes un gol de penalti (otro bastante cuestionable). «No es la primera vez. Me gustaría saber si la acción hubiera pasado al revés el árbitro hubiera tenido los huevos de pitarlo», se quejaba Setién en rueda de prensa.

Y llegó la jornada 10. Las Palmas se enfrentaba al Celta. Incluso en la aburrida y predecible España donde las cosas que solo pasan en la Premier parecen pasar a menudo, donde siempre hay goles cada semana, este partido prometía mucho.

El diario AS catalogaba el choque de «duelo de estilistas» en el que los equipos podían ir vestidos de esmoquin. «Será un show para la vista», decían.

Goles garantizados. Los resultados de Las Palmas así lo preveían: incluían un 5-1, dos 2-2, un 1-4 y un 2-4. Y los tres últimos partidos del Celta acabaron con: 4-3, 0-5 y 4-1.

«Somos dos equipos a los que nos gusta más atacar que defender», decía Setién. Al igual que insistía Berizzo en decir que «Las Palmas es un buen equipo». A lo que Setién respondió con más de lo mismo: «el Celta también lo es».

Dos buenos equipos con dos porteros que quizá también contribuyeron al resultado final. «Será un partido bonito», prometió Setién.

Fue incluso mejor que bonito. El tipo de partido en el que, como decía un periódico canario: «quieres matarlos, pero no puedes evitar quererlos al final».

El tipo de partido en el que terminas con las medias a la altura de los tobillos y calambres en las pantorrillas; con el balón siempre en el aire de un extremo al otro del campo y que te deja con ganas de que haya prórroga.

El tipo de partido en el que tanto jugadores como aficionados acaban exhaustos, un partido que mezcla «fe y locura» como rezaba un titular, «locura absoluta», decía otro, y que se resumía con perfección en la cara que tenía Momo con esa sonrisita que vestía su cara al saltar al campo.

Como si quisiera decir que el partido era igual de loco visto desde el banquillo que ya estando sobre el césped.

Reino Unido se rinde ante la UD Las Palmas

 

«Tuvimos el balón que es lo que nos gusta», comentaba Setién, aún sin haber tenido los goles. En el descanso, la posesión marcaba un 73%-27% a favor de los amarillos, con 384 pases intentados por los 157 del Celta (de los cuales solo consiguieron hacer 65 buenos). Aun así, 0-3.

Tres ocasiones de gol, tres goles. «Hicieron un marcaje al hombre por todo el campo» comentaba el atacante de Las Palmas Jonathan Viera, y funcionó: Tucu Hernández con él, Daniel Wass con Roque Mesa, Nemanja Radoja con Vicente Gómez. Robar y salir a la contra: rápido, directo, agresivo.

Por cada banda, Pione Sisto y Fabián Orellana rompían a Las Palmas una y otra vez. En 25 minutos, el Celta anotó tres veces, Wass marcó con un disparo de falta que pasó entre la barrera e Iago Aspas con dos vaselinas sobre el portero.

Las Palmas no había ganado en sus últimos cinco partidos, pero este no había acabado. Seguían jugando, seguían moviendo el balón, seguían atacando y ahora con mayor rapidez.

Y en el mismo tiempo en el que se habían puesto 0-3 por debajo consiguieron empatar el partido. El primero con un cabezazo de Pedro Bigas. El segundo de penalti, pero igualmente de bella factura. El tercero, con centro desde la derecha y un remate acrobático de Prince, estirándose para rematar. La remontada era una realidad.

Y el partido no acababa ahí. Entre el primer y el segundo gol de Las Palmas, el Celta tiró un balón al palo. El partido fue de 0-3 a 3-3 y de ahí pudo haber acabado con un 4-3 o un 3-4 o un 4-4.

Un gráfico en el diario AS destacaba los disparos realizados minuto por minuto que recordaba a la estampa de los rascacielos de Manhattan. «El resultado final premió las intenciones de Las Palmas», dijo Berizzo. «Y aun así, casi ganamos».

En el minuto 91’ Marcelo Díaz disparó al larguero, acción que subió el corazón a la garganta de los aficionados presentes. Un poco más tarde, sonó el silbato, Aspas regaló su camiseta a los aficionados desplazados hasta allí y la afición les regaló su latente alegría.

Ud Las Palmas, como generar ilusión

 

«Sabe a Gloria», confesó Viera. Berizzo reconoció que se le había quedado un «amargo sabor de boca».

 

«Habíamos previsto un partido un poco loco, porque ellos siempre hacen partidos así», dijo Setién. «El partido se volvió loco», añadió Berizzo. Para el resto del mundo, no había mucho más que decir, excepto: gracias.

Estamos de acuerdo que la Ud Las Palmas, es el mejor equipo del planeta.